La naturalización del pívot Tai Odiase tomó por sorpresa a muchos fanáticos del equipo nacional, en parte porque es un jugador que recién conocemos en Puerto Rico mediante el BSN y la confusión que existe en los procesos de naturalización.
¿Quién es Tai Odiase?
Odiase es un pívot de 6’9” que está por cumplir 29 años el próximo mes y es nacido en Illinois. También tiene ascendencia nigeriana y gestionó su pasaporte tan pronto firmó en España con Tenerife hace seis años.
Durante la pasada temporada fue una pieza constante en la pintura de Quebradillas promediando 19.1 puntos, 6.8 rebotes y 1.3 tapones en un total de 29 juegos.
A nivel colegial se destacó en Illinois-Chicago como un jugador defensivo, siendo seleccionado dos veces mejor defensa y tres veces parte del quinteto defensivo de la conferencia Horizon League.

Además del BSN, ha tenido experiencia profesional en España, Grecia, Alemania, Italia y la liga de Estonia-Letonia.
Sus fuertes son su capacidad atlética y defensa, teniendo buena capacidad para anticipar tiros y capturar rebotes. En ofensiva se concentra cerca del aro, con buenos movimientos y fundamentos en la zona pintada.
¿Cómo llegó?
Básicamente fue identificado por la federación ante la realidad que nuestro único jugador naturalizado, Ismael Romero, tendrá 37 años al final de este ciclo olímpico.
El proceso para naturalizarlo:
Para representar un equipo nacional, el jugador debe probar que es ciudadano del país que desea representar. El jugador debe haber adquirido el pasaporte antes de cumplir los 16 años de edad, si lo hace luego, se considera jugador naturalizado. Las selecciones solamente pueden utilizar un jugador naturalizado por torneo. El pasaporte y el certificado de nacimiento son los documentos que se solicitan a la hora de registrar al jugador en el sistema FIBA.
Puerto Rico cae bajo las provisiones especiales como territorio dependiente, adoptadas aproximadamente en 2006 por FIBA. Esta provisión es aprovechada por Puerto Rico, Islas Vírgenes y otros países.
Básicamente la provisión de territorios dependientes les permite reclutar jugadores nacidos en el país o hijos o nietos de personas que hayan nacido en el país dependiente. Otros países necesitan que el jugador obtenga su pasaporte antes de los 16 años, siendo el criterio principal para clasificar al jugador como nativo o naturalizado. Esa es la “ventaja” de los territorios dependientes, como no expiden pasaporte, se usa el pasaporte del país al cual dependen (en este caso Estados Unidos) y luego se cambia la ciudadanía deportiva.
En el caso de Puerto Rico, recientemente se han realizado tres procesos de naturalización: Mya Hollingshed, Ismael Romero y Tai Odiase. El documento más importante que deben tener para poder hacer el proceso es el pasaporte de Estados Unidos, por ser el país del cual dependen. Ahí se derrota la narrativa de que no podíamos naturalizar estadounidenses, repetida en múltiples ocasiones por algunos personajes de nuestro baloncesto.
Al Odiase no tener ascendencia puertorriqueña, el jugador solicita ante FIBA su deseo de representar a Puerto Rico junto con la documentación necesaria para someter el caso. FIBA entonces verifica con las federaciones de Estados Unidos y Nigeria para confirmar que no ha jugado ni pertenece a su programa nacional. Si recibe el visto bueno de ambos países, entonces FIBA, mediante su secretario general, autoriza a Odiase a representar a Puerto Rico como jugador naturalizado. Odiase pudo haber representado a Nigeria como naturalizado y también tiene familiares en Italia, pero como aún no ha gestionado su pasaporte, caería bajo la misma reglamentación de naturalizado.
El caso de Hollingshed, aprobado hace dos años, fue mas sencillo al solamente tener pasaporte americano y no tener ninguna relación con Puerto Rico. El proceso se hizo “fast track” por la necesidad que tenía el equipo boricua de una pívot previo al Mundial 2022.
Por otro lado, Romero fue un caso especial al ser desertor de la selección cubana y haber adquirido el pasaporte americano recientemente. A pesar de su tiempo como residente en Puerto Rico, fue aprobado como naturalizado por la edad que obtuvo el pasaporte y que técnicamente puede seguir representando a Cuba, pero no lo hace por razones políticas. Esa es la razón principal por la cual el secretario general tiene la decisión final, porque cada caso es diferente.
En una situación en la cual un jugador que no tiene lazos con Puerto Rico reside y/o se desarrolla en Puerto Rico, la federación puede someter toda la evidencia como residencia, educación, la carta e intención, entre otros, para que el jugador entre como nativo al programa nacional. Eso puede aplicar también como profesional, siempre y cuando tenga pasaporte americano.
Donde viene la confusión:
Los fanáticos confunden las reglamentaciones del BSN con los de FIBA porque entienden que son lo mismo. El BSN es una liga privada que aprueba sus propios reglamentos y es avalada por la federación. La liga (BSN) actualizó los reglamentos para permitir nuyoricans como nativos previo a la temporada 2007, pero no así con la reglamentación de naturalización. Es por eso por lo que los fanáticos entienden que para naturalizar a alguien a la selección debe residir. En BSN para que un refuerzo pueda considerarse nativo, no debe jugar durante el periodo de residencia que son cuatro años. Antes en FIBA se le daba mas importancia a la residencia para representar al equipo nacional, algo que fue cambiando en los 90 y 2000.
Sobre la movida:
Ya hay precedente nuestro de naturalizar jugadores para ambas selecciones. La movida de Odiase es una necesaria porque da profundidad al equipo en la pintura, ayuda en defensa y no atrasa el ritmo en el cual jugamos por su capacidad atlética.
En un futuro el equipo nacional puede naturalizar jugadores de impacto (hasta NBA como otros países), pero para eso hace falta dinero y mejorar la infraestructura para poder atraerlos.
Mi preocupación sobre el desarrollo de jugadores nativos es algo que tocaré en otro escrito, porque nuestra realidad ahora mismo es que dependemos de la identificación de nuyoricans y el seguimiento a los pocos prospectos que salen de la isla.







Deja un comentario