La nonagésima séptima (97) temporada del BSN comienza el sábado cuando Mayagüez reciba la visita de Aguada. En una liga que se acusa de ser “metrocentrista” y donde normalmente se coloca al campeón recibiendo al subcampeón por televisión en la fecha inaugural, es refrescante ver que la liga coloca en una de sus fechas más importantes a dos equipos del oeste, siendo Aguada uno de los favoritos para llevarse el campeonato.
Aunque se trata de analizar el BSN como la NBA, realizando rankings y predicciones, la realidad es que nuestra liga es una única con planteles en constante movimiento sea por cambios de refuerzo, llegada de nativos del exterior, cambios entre equipos, la incertidumbre creada por jugadores que tienen otras prioridades, cambios técnicos, entre otras cosas.
Lo nuevo:
Hubo dos noticias que dominaron la discusión del BSN durante los últimos meses: el cambio de formato de torneo y sumar un tercer refuerzo.
El cambio de formato de torneo fue decidido por Ricardo Dalmau luego de un empate de 6-6 en la votación de la junta. Ahora la postemporada tendrá sus primeras rondas en cruces dentro de las dos divisiones para coronar un “campeón de conferencia” que disputarán la final.
Aunque la junta le dio la facultad a Dalmau para decidir el formato, la misma fue apelada por los apoderados de la zona metropolitana, algo que se ha tornado repetitivo en todo lo que decida la liga. Lo único que ganaron en esa apelación es que previo a la temporada 2026 pueden optar por otro formato, mientras que Dalmau originalmente había decidido mantener este formato por las próximas tres temporadas – algo que también le habían dado la facultad para hacer.
El nuevo formato ha sido criticado, pero la realidad es que ninguna de las dos opciones garantiza que los dos mejores equipos vayan a la final. Lo que este formato garantiza es que rivales geográficos puedan cruzar en una semifinal o final de conferencia, reforzando rivalidades. Desde el punto de vista de la liga, Dalmau decidió a favor por el potencial de crear nuevos productos para vender, ya que el torneo tendrá dos campeones de conferencia, donde cada final puede tener un nombre de un auspiciador y un campeón nacional que fue vendido a Brava hace unas temporadas. Al momento, no se si la liga ha podido aprovechar la situación.
La temporada regular será de 34 partidos por equipo y las series de postemporada a un máximo de siete juegos. Los cruces son 1 vs 4 y 2 vs 3 en cada “conferencia”.
Sobre la decisión de sumar un tercer refuerzo, la misma es acertada considerando los tiempos que vivimos como liga, lo cual pude explicar en un escrito hace unos meses (clic aquí).
La pregunta más frecuente sobre el tema de los refuerzos es:
¿Cuántas veces puedo cambiar un refuerzo?
La respuesta es tres por cada plaza. Si el equipo somete un cambio por lesión, el mismo no cuenta y tiene que ser certificada por un médico designado por el BSN.
En la postemporada es solamente un cambio por plaza y no cuentan los cambios por lesión. En esta etapa los equipos pueden tener un cuarto refuerzo inactivo que debe ser contratado y aprobado previamente por el director de torneo. Ese refuerzo inactivo puede entrar por cualquiera de las plazas siempre y cuando tengan cambios disponibles o sea por lesión.
Los equipos pueden firmar cualquier refuerzo hasta la fecha final de cambios, luego de eso solo pueden firmar refuerzos nuevos o sus propias reservas, no se puede firmar un refuerzo que ya haya participado con otro equipo en la temporada.
Los equipos pueden reservar hasta tres refuerzos y pueden traer otros refuerzos si los reservados están activos o lesionados. Si firman refuerzos y los reservados están inactivos en el exterior, la liga establece un plazo para que lo firmen de vuelta o va a la agencia libre. En algunas ocasiones los equipos realizan cambios a otros equipos para tratar de recibir algún beneficio, sea otro jugador, dinero o turnos.
Los ganadores del “offseason”:
San Germán, Aguada, Bayamón, Arecibo y Guaynabo realizaron cambios en sus estructuras gerenciales y planteles para presentarse con nuevas oportunidades de campeonato esta temporada.
Un equipo puede mejorar su plantel de cuatro formas: sorteo, agencia libre, refuerzos de impacto y cambios. Las primeras dos formas son altamente inestables, siendo la firma de refuerzos y buenos cambios la apuesta mas segura.
San Germán renovó su plantel y cubrió sus necesidades, siendo para mí uno de los ganadores. Si miras el plantel de San Germán, es uno rico en talento nativo con potencial, algo que Eddie Casiano puede moldear a su gusto, siendo la intensidad en defensa y juego colectivo los dos pilares de su filosofía.
Aguada, que ya tenía profundidad nativa, se ha dado a la tarea de asegurar la participación de sus nativos, tuvo buenos turnos en el sorteo y firmó dos de sus refuerzos de la NBL de Australia. Si logran traer todas sus piezas, tendrán lo suficiente para estar entre los favoritos para ir a la final.
Bayamón tiene nuevo dueño y es normal que quiera hacer todo lo posible para que se conviertan en contendores rápidamente. El nuevo coapoderado, Carlos Arroyo, buscó refuerzos con buen resume NBA, trajo veteranos para completar el plantel y convirtió a Josué Erazo en Jordan Cintrón. Ellos salieron de una buena parte de sus nativos jóvenes en el cambio con San Germán, pero cada cual tiene su libro. Las expectativas son altas, falta ver si se pueden mantener saludables, hay estabilidad y un plan en caso de que no produzcan esos veteranos.
Arecibo básicamente aseguró parte de su renovación con sus hijos de franquicia Rafa Pinzón, RJ Meléndez y Diego González. Con estas tres adiciones tienen el relevo de Víctor Liz, Jonathan Rodríguez, entre otros.
Guaynabo eliminó distracciones y formó un plantel balanceado. La firma de Bryce Cotton se habló bastante por su actuación dominante en Australia. El equipo tiene profundidad en casi todas las posiciones, siendo la pintura algo que van a tener que atender eventualmente, teniendo a DeMarcus Cousins en mente.
El resto:
Caguas viene de ganar el campeonato y de su plantel 2024 perdió a Devon Collier que fue clave en juegos cruciales. Ellos reforzaron su plantel en el sorteo y mantienen un núcleo sólido con sus tres refuerzos y buenos actores de reparto. Travis Trice llega el próximo mes desde China. Una ventaja que tiene Caguas sobre otros favoritos es que hay continuidad, buena química y cada cual ha aceptado su rol.
Ponce no sonó mucho en los pasados meses luego de ir a una semifinal, la clave con ellos será sus tres refuerzos que deben ser productivos y adaptarse a lo que ya hace Jezreel De Jesús, Jared Ruiz y compañía. No los culpo por no hacer muchas movidas porque ya tienen el talento, no hay muchas oportunidades en el mercado de cambios y apuestan a que este plantel los puede llevar lejos. Para mí deben estar entre los favoritos en su propia conferencia. Hay que esperar si viene Alejandro Vásquez y Aleem Ford. La inclusión de Trent Frazier, aunque lejana, los colocaría en el próximo nivel, por eso no lo descarto, aunque ellos públicamente sí.
Santurce busca la estabilidad y con eso en mente firmaron a Nelson Colón. Ya Nelson tiene familiaridad con varios dentro del plantel como Ángel Rodríguez, Benito Santiago Jr., Devon Collier y su nuevo delantero estelar Isaiah Piñeiro. La inestabilidad en el cuerpo técnico, cambios de refuerzos y de jugadores de la nada han evitado que Santurce pueda cumplir con las expectativas. La nueva gerencia y cuerpo técnico tienen mucha presión.
Quebradillas ha tenido unos últimos meses irregulares con la situación de Tai Odiase, cambios, refuerzos y sorteo. El plantel sigue teniendo mucho talento y Juan Cardona sabe aglutinar. El plantel tiene mucho talento y a la misma vez es explosivo, hay que seguirlos de cerca porque pueden dar mucho de que hablar sea positivo o negativo.
Carolina tuvo la baja de Tremont Waters, siendo altamente sensitiva porque contaban con él desde el primer día. Su otro ancla, George Conditt, llega tarde desde el Gran Canaria. Nuevamente los refuerzos, la consistencia de Sosa como anotador junto a los jóvenes Jesús Cruz, Dyondre Dominguez, Julián Torres y JJ Romer serán importantes en esta primera parte. ¿Vendrá Napier?
Aunque no hay muchas expectativas con Mayagüez, sumaron nativos que pueden contar con ellos año tras año y se vio algo muy bueno cuando tuvieron a Doyle y Perkins de refuerzos. Aquí los refuerzos cobrarán mas importancia que en otros planteles y Georgie Pacheco debe aprovechar para traer su mejor juego y que el equipo supere las expectativas.
Manatí fue finalista, pudiendo llegar a la final por el talento elite en el perímetro como Jhivvan Jackson, Ethan Thompson, Jordan Howard y Norris Cole. Al parecer Thompson no vuelve por su compromiso en la NBA. Yomar Cruz tiene una última oportunidad en Manatí y debe aprovecharla. Este es un equipo que se debe analizar por etapas porque deben aguantar hasta que llegue Jackson y Howard para realmente tener opciones. Vuelve Cole con Diallo y sin dudas necesitan un tercer refuerzo que pueda complementar bien el grupo.
Las preguntas se van a ir contestando mientras vaya progresando la temporada, la firma de refuerzos será crucial y deben ser agresivos si surge una oportunidad en el mercado de cambios. Esos equipos que han dado continuidad tendrán que cumplir las expectativas mientras otros equipos tienen un reto mayor con nuevos planteles de conseguir esa química de grupo en una liga que los 12 tienen posibilidades. El análisis va cambiando haciendo al BSN único y se debe celebrar.







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