En lo competitivo, ha sido un gran inicio de temporada en el BSN, con solamente dos partidos decididos por 10 puntos o más, ambas victorias de San Germán que dominan el inicio con marca de 5-0.
San Germán y su administración siguieron el plan de Eddie Casiano, entrenamiento meses antes de empezar el torneo y tener todos los importados. Esto le permite a los entrenadores y cuerpo técnico tener el plantel listo desde el primer día.
Aunque Eddie siempre ha sido consistente en la importancia de la preparación, nunca se dieron las condiciones en las pasadas temporadas para tener el plantel completo desde temprano. Este año, con los cambios realizados, la salida de Andre Curbelo de Israel y la disponibilidad de sus tres importados, San Germán tuvo la mejor pretemporada en mucho tiempo y se está viendo con este invicto.
El libreto para el campeonato en las últimas dos temporadas fue similar a lo que ha logrado San Germán al momento: identificación de refuerzos, estabilidad del plantel y jugadores dispuestos a sacrificar por el bienestar del equipo. El reto para ellos por el resto de torneo será la salud física y emocional, porque el resto de los planteles irán cambiando y mejorando mientras corra el torneo.
Ahora más que nunca es más difícil tener un plantel estable por cinco meses, a menos que tengas jugadores bajo tu control como reserva de novato y puedas conseguir tres importados de una clasificación menor que impacten como elite. Traer tres importados elite desde el saque como Bayamón en 2025 es imposible mientras estén las nuevas reglas de escalas salariales y tope.
Bayamón empezó 2-1 sin sus tres importados, contando con sus “role players” para hacer lo suficiente para ganar, que fue la fórmula del 2025. El año pasado los importados cargaban y los jugadores de rol cumplían con su trabajo para mantener el equipo consistente. La realidad es que Bayamón jugó gran parte del torneo incompleto y mantuvo su nivel. Nadie tuvo respuesta para JaVale McGee y Danilo Gallinari. La llegada de Jae Crowder y Stephen Thompson los ayudará durante el mes de abril. Su reserva nativa elite es Enrique Freeman y si llega, el equipo daría un salto de calidad. La pregunta será cuando llega McGee, si se abre una puerta para Duarte unirse al vaquero (está loco por irse de Málaga) y si Crowder es un buen reemplazo para Gallinari.
Caguas (2-0) ha cumplido con las expectativas, teniendo a Travis Trice de líder con 24 puntos por juego. Los importados se han encargado de un 66% de la ofensiva, así que los nativos deben aumentar su aportación ofensiva para que puedan mantenerse en el tope de la división a largo plazo. Defensivamente los nativos Early, Morales y el resto del grupo han hecho el trabajo. El enfrentamiento de Moses Brown con posiblemente McGee, Cousins (Santurce) y Whiteside (Guaynabo) generaría interés.
Aguada fue otro equipo que tuvo un buen “offseason”, teniendo a Allans Colón como figura gerencial tomando buenas decisiones en la firma de importados y sumar nativos desde temprano. Al equipo todavía le falta a Davon Reed que ya está libre y Arnaldo Toro que llega tarde por sus compromisos en Europa. El único importado que no ha podido aportar es Admiral Schofield, siendo Manny Camper el que ha podido producir en la posición. Esperen más de Antonio Ralat y Giancarlo Rosado. Este buen arranque con victorias sobre oponentes de la misma sección en juegos cerrados les da la confianza para seguir sumando.
Arecibo (2-1) tiene un buen núcleo joven que ha tenido a Rafa Pinzón como mejor arma promediando 15.3 puntos. Por ahí viene RJ Meléndez, Alfonso Plummer y Tim Soares a reforzar un plantel con una buena mezcla de juventud con varios veteranos. Entre los veteranos Justin Reyes con 13.7 puntos ha demostrado que está recuperado de sus lesiones.
Manatí (2-3) y Guaynabo (1-2) están en proceso de integrar nuevas piezas. Manatí depende de la producción de sus importados, mientras que Guaynabo en este offseason llenaron su plantel de talento nativo que pueda complementar bien a sus importados. Carolina (0-1) tuvo la pretemporada más larga y al menos Waters tuvo un buen comienzo.
Santurce (1-2) es el equipo con más presión de la liga. En sus cinco temporadas solamente tienen un pase a la semifinal a pesar de haber invertido millones de dólares en jugadores nativos, importados y todo el andamiaje para tratar de parecerse lo más posible a la dinastía cangrejera de principio de milenio. La presión es tanta que a inicio de temporada uno ve una ruta y de momento hacen cambios de importados y nativos para tratar de “mejorar”. El único acierto reciente ha sido la firma de Nelson Colón, pero con los veteranos que se creen dueños del espectáculo, junto a unos dueños indecisos sin conocimiento y las altas expectativas de la marca, no han podido levantar el trofeo. Este año es de las últimas oportunidades que tendrán y la firma de Malik Beasley es un buen primer paso para terminar el torneo con dos refuerzos de impacto que los puedan llevar al campeonato. Jordan Howard será clave junto a unos veteranos comprometidos en sacrificarse para ganar.
En las últimas posiciones de la isla está Ponce (1-3) afectado por lesiones, Quebradillas (0-2) con sólo un refuerzo y Mayagüez (0-3) sigue a la espera de sus importados y un plantel nativo que no ha defendido bien.
Todavía falta mucho en esta nonagésima octava temporada, así que habrá un panorama más claro a fin de abril y mediados de mayo.







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